Peña de Osluna, Peña del Medio y Peñas de San León de la Sierrra de Cantabria
Toponimia del IGN
aparcamiento en la entrada de las Bodegas Puelles; recorrido de ida y vuelta
La alegre perrilla negra de Puelles se invita a hacer la ruta con nosotros; no le importa que no se vea el pico; a nosotros tampoco.
De la última vez a esta parte han hormigonado otra parte del camino... ayyyy
La niebla escupe más de la cuenta y hay que protegerse. Al menos vemos la Peña de la Rosa
zigzagueando en el pinar debajo de la Rosa
Dejamos la visita a la ermita para la bajada
Entre la ermita y el puerto se abre una ventana...
...y miramos por ella: afinando la vista llegamos a ver el coche
seguimos otro poco más hacia arriba
y llegamos al pedrusco que marca la llegada al puerto de La Rosa
cogemos a mano izquierda el camino que viene del Puerto de la Herrera y que supuestamente irá hasta el de Rivas de Tereso. Otro día haremos la travesía entre uno y otro. De momento lidiamos con la niebla...
...y encontramos el hito que marca el inicio del sendero de ascenso al Cocinas
Es muy parecido al que hicimos al Montorte hace unas pocas semanas: pendiente la justa para no resbalar.
Desde la cima no hay vistas...
...pero en un día de niebla eso no es problema
El buzón está hecho con un contador de agua, ja ja ja
Como había parado de llover y había calmado el viento, almorzamos en el puerto en un ambiente magnífico. Vaya restaurantes nos buscamos.
La primera en asomarse a la ventana de la bajada fue la perrilla ¿o es que andaba posando para la foto?
Competimos a ver quién la hacía más bonita y creo que perdí
Tras la preceptiva salve a la Virgen de la Rosa...
... la perrilla volvió a posar para que le hiciéramos más fotos
Yo me reservé para fotografiar a mi compa en el sendero de bajada
Cuando llegábamos abajo se empezó a despejar el Cocinas
Entramos a las bodegas para saludar a Jesús Puelles y darle las gracias por la compañía de la perra pero no estaba. De paso nos dimos cuenta de que la entrada a la bodega enfila directamente con el Pico del Medio o Cocinas.
La barda aún cubría al Cervera y al Palomares cuando volvíamos a Logroño
La guinda la pusimos en Bodegas Launa con un excelente vino blanco y la aún mejor acogida de Iker































































