Cerro la Muela
Aparcamiento en la carretera junto al arranque del camino; vuelta en SCAR
Daban día de chubascos y tormentas, y empezamos con lluvia
Tenía marcados algunos atajos pero el día no estaba para meterse al monte
contentos con poder ir por el camino
que en algunos tramos estaba totalmente encharcado
Deja de llover cuando entramos en el tramo que hacemos en circular y por el que no bajaremos
y podemos contemplar a gusto el Monte Laturce
en el último tramo nos sale el sol y el verde luce intensamente
Llegando al collado donde hicimos cima en la subida por el cordal del M2 6oct2020
Vista hacia el valle del Leza
Subimos ahora el cordal que nos lleva al cerro (y que ya habíamos bajado en M2 1dic20)
Es la parte más pendiente del recorrido
con algún descanso intermedio
y un arreón final
Rosalía llegando al final del pinar
En este tramo, a mano izquierda,...
...encontramos el camino por el que haremos el descenso
Ahora seguimos adelante hacia el cerro, aunque Rosalía pierde el track yéndose a la izquierda por el camino que va a "Zorralamuela"
Paso yo delante subiendo por estas trochas hacia la cima
En esas vemos una nube rasera que viene de Oeste descargando
Nos ponemos las capas, nos hacemos la selfie y bajamos corriendo no sea que encima venga la nube con algún rayo dentro (!) y le tienten nuestros bastones metálicos... (ojito a eso)
Yo creía que íbamos a ver a Julio hecho una sopa por negarse al paraguas, la capa o el goretex reglamentarios, pero el tipo tuvo suerte y libró por esta vez
En cuanto bajamos por el camino y entramos en el pinar, paró el viento, dejó de llover y hasta pudimos almorzar como es habitual. Nos llamaron la atención los trozos de muros de piedra de los viejos bancales.
Mientras nosotros bajábamos por el empinado camino, otra nube amenazante se nos echaba encima desde el valle del Ebro
Julio arreaba por ver si aún podía llegar a Logroño a hacer de abuelo a la salida del colegio
mientras que Rosalía y Alberto seguían pertrechados para la lluvia
...y el Laturce por la izquierda, en esos juegos de perspectivas que nos regalan el zigzagueo del camino
Llegamos así a la casa de la que habían salido los tres perros que nos acompañaron durante todo el recorrido, aunque en no sé qué punto uno dejó de ir con nosotros y aún no había vuelto a casa (?)
y llegamos así al sitio donde nos esperaba la fiel furgo
desde donde nos despedimos del pueblo que da nombre al río y al valle: Leza
































